002

PASO A PASO

Sillas de Interieur Forma acompañan a la mesa de comedor inglesa que viene de familia.

En la zona de estar, mesas de Mesopotamia y un cuadro de Nicolás Bedel.

La cocina se equipó con muebles Lumina II de Johnson y artefactos Ariston.

En el baño, gran despliegue de mármol de Carrara. La bañadera es un diseño de Philippe Starck para Duravit.

En todo el departamento los pisos de roble se tiñeron de negro. Cuarto infantil con empapelado traído de un viaje por los dueños de casa. Sobre la cama con cabecera alta, lámpara colgante de La Feliz. La diseñadora Agustina Aguilar asesoró en este espacio.

Sillas de Interieur Forma acompañan a la mesa de comedor inglesa que viene de familia.

El departamento había convencido a los propietarios. La ubicación, la altura y las vistas sobre el Hipódromo y el Rosedal auguraban días de disfrute. Pero no había apuro. Por eso dejaron macerar la idea. Hasta que llegó el momento de tomar la decisión, y entonces convocaron a la arquitecta Lucía Korcarz, con quien encararon un cambio radical. “Creamos ambientes muy fluidos y elaboramos una propuesta más actual en la que tuviera protagonismo la vida social pero que al mismo tiempo permitiera el disfrute en familia y en intimidad”, explica Lucía.
Bajo estas directivas, los pequeños ambientes en los que la planta aparecía compartimentada fueron desapareciendo para dar lugar a las nuevas funciones, en sectores bien amplios. “Además, se limpiaron las molduras en general. Los baños, que eran mínimos, se convirtieron en cómodos espacios de relax”, agrega la arquitecta, que también tornó la cocina oscura y un poquito claustrofóbica en una zona de grandes aberturas, completamente blanca. La claridad conseguida encontró un aliado impensado: “Los pisos eran de roble de Eslavonia pero ya no podían volver a pulirse. Por eso decidimos pintarlos de negro. Ganaron mucho y lograron que se destaquen las alfombras”, describe Korcarz.
Partiendo de esta caja de contrastes, se avanzó sobre los ambientes. “Tenía como propósito crear nuevas situaciones. Por ejemplo el comedor dejó de tener un espacio protagónico para pasar convertirse en una zona entre el living y el estar, dado que es así como lo vive esta familia”. Otro buen ejemplo es el del baño principal. “Era chico y oscuro; diseñamos un espacio con una luz muy especial, con una bañadera exenta, ducha con jets, doble lavatorio y detalles casi de hotel”. Los propietarios aprecian la sensación de llegar a su casa y poder relajarse realmente. Porque lo bueno, algunas veces, necesita encontrar su momento.